30 cosas que nadie cuenta sobre la vida de nómada digital
Las nuevas tecnologías permiten que cada día más profesionales opten por trabajar desde cualquier parte del planeta. El ansia de viajar y de adquirir nuevas experiencias vitales les lanza a la carretera al amparo de una buena conexión de internet.
El nomadismo digital es un estilo de vida y una forma de trabajo del siglo XXI posible gracias a las nuevas tecnologías.
Los nómadas digitales no tienen un hogar fijo, trabajan en línea y viajan por el mundo gracias a la libertad geográfica, profesional y horaria de que disponen.
A pesar de que el nomadismo digital ha ganado popularidad en los últimos años, aún muchos se ven intimidados por la posibilidad de romper las cadenas de la libertad geográfica.
Pero si sientes la llamada de la aventura en tus venas, y tienes curiosidad por saber que te espera más allá de la inmovilidad, sigue leyendo.
1. Tu vida es minimalista
Todo lo que posees cabe en un par de maletas y tus posesiones más valiosas son un portátil, un manojo de cables y un adaptador universal. Viajar constantemente requiere llevar tan solo lo necesario para poder moverse con facilidad y evitar cargos extras en los aeropuertos.
A veces sientes la tentación de comprar una balda, una lámpara o un cojín para hacer yoga, pero con el tiempo has aprendido a valorar tu flexibilidad y libertad por encima de todas las cosas.
25 regalos para nómadas digitales
2. Acumulas más experiencias que objetos
El estilo de vida nómada te permite vivir experiencias que poco a poco se van acumulando y haciendo que tu vida sea más plena. Aprendes a valorar las amistades, los anocheceres cobrizos y los pequeños o grandes momentos que dejan huella en tu memoria. Son experiencias enriquecedoras que atesoraremos para siempre con la certeza de que no sacarán polvo ni envejecerán.
3. Viajar estimula tu creatividad
Los nómadas digitales experimentan altos niveles de inspiración al explorar nuevos destinos. El contacto con el mundo real siempre asombra nuestra imaginación y genera sinergias creativas. Probar nuevas gastronomías ensalza nuestro paladar, el sonido distinto del tráfico estimula nuestros oídos, y la humedad del ambiente deja su huella en nuestra piel.
Son sensaciones que registramos y que enriquecen nuestra paleta de “colores” que sin duda darán color a nuestro trabajo.
4. Tu lista de destinos para visitar ocupa varias páginas
El deseo de viajar, de estar en constante movimiento, son algunas de las motivaciones que nos diferencian del trabajador remoto que trabaja desde su casa para evitar atascos. Partimos con un destino en mente y con el tiempo acabamos con una lista de decenas de destinos desde donde nos gustaría trabajar.
Cuanto más viajamos y sentimos la libertad geográfica más nos contagiamos con la cultura nómada. Seguiremos recomendaciones de otros nómadas y cualquier conversación emocionante arrastrará nuestra imaginación hacia el siguiente destino con la misma facilidad que el viento arrastra la arena del desierto.
¿Cómo elegir destino para trabajar como nómada digital?
5. Tienes amigos de todo el mundo
Los ámbitos nómadas son con frecuencia espacios multiculturales sin banderas ni fronteras a la hora de conversar y relacionarse. Nos comunicamos como ciudadanos del mundo sin importar culturas, creencias o estilos de vida. Y con el tiempo has escuchado suficientes conversaciones para aprender a “juzgar” a la persona y no su nacionalidad.
Puede que la realidad no sea tan utópica, pero en la carretera todos somos viajeros en igualdad de condiciones, donde la camaradería, una sonrisa cómplice o una mirada perdida puede encontrar una amistad duradera.
6. Te gustaría poder hablar algún idioma más
Posiblemente el idioma más hablado entre los nómadas digitales es el inglés. Y con seguridad es el último idioma que intentamos antes de empezar a comunicarnos con gestos o muecas.
Cuando viajamos también aprendemos algunas palabras aquí y allá de otros idiomas. Son pequeñas semillas que con el tiempo florecerán si pasamos suficiente tiempo en ese país. Sin duda hablar inglés es imprescindible, pero hablar otros idiomas puede ser una gran herramienta para el nómada digital.
Una llave maestra para abrir los corazones de la gente.
O como dijo muy acertadamente Nelson Mandela: “hablarle a alguien en un idioma que entiende permite llegar a su cerebro, pero hablarle en su lengua materna significa llegar a su corazón”
¿Qué idioma hablan los nómadas digitales?
7. Has conocido a tus amigos en el espacio de coworking
Trabajar desde tu Airbnb o alojamiento de coliving es siempre una buena opción, si te sientes a gusto y dispones de un espacio de trabajo adecuado.
Otros muchos prefieren trabajar desde espacios de coworking, no solo para tener una excusa por la que quitarse el pijama, sino para encontrar un ambiente de trabajo en el que se sienten más productivos, para conocer otros nómadas digitales, y establecer una rutina o horario de trabajo. Estos espacios son cada dia mas funcionales, modernos, coloridos y populares, y por supuesto, más caros.
Ventajas y desventajas de trabajar en un coworking
8. Tus relaciones sociales tienen fecha de caducidad
Las visas caducan, los presupuestos se acaban y muchos nómadas digitales migran buscando el buen clima o las nuevas tendencias. Estas situaciones convierten a nuestro círculo de amigos en una ruleta de la suerte que no para de girar. Hoy tu mejor amigo será un ingeniero de Japón y el mes que viene un Youtuber mexicano.
Aquí todos los números son ganadores y no hace falta que apuestes toda tu amistad a un solo número. Basta con mantener una actitud abierta y flexible hacia la gente que nos permita disfrutar la riqueza y diversidad de las relaciones presentes, sin preocuparnos por los que se llevó el pasado, o lo que traerá el futuro.
9. Tus relaciones amorosas no son fáciles
En el carromato ambulante de los nómadas digitales también hay espacio para las relaciones amorosas. A veces el amor nos trae relaciones que el traqueteo de la carretera acaba rompiendo, otras nos regala un compañero de viajes a prueba de socavones, y en muchas ocasiones nos trae relaciones que parten con diferentes rumbos y no sobreviven la distancia.
Cada relación es única, pero lo cierto es que el continuo movimiento de los nómadas digitales no facilita el vínculo emocional y físico por muy rápida que sea tu conexión de internet.
10. A veces te sientes solo
Una mala conexión de internet y el manto de la soledad son algunos de los males más temidos por los nómadas digitales.
A veces la gente que conocemos alrededor de los espacios de coworking no nos motiva, las relaciones en el coliving son superficiales, y el sonido sin pausas del idioma local nos resulta ininteligible.
En otras ocasiones estamos rodeados de amigos en lugares maravillosos, pero nos gustaría poder compartirlo con alguien más cercano. También hay nómadas digitales que buscan la soledad en un ejercicio de autoconocimiento y forjado de carácter.
El ámbito de los nómadas digitales es social por naturaleza, pero eso no quiere decir que no existan noches en las que un cielo sin estrellas pueda parecer más oscuro.
11. Mantienes una red de contactos globales
Los nómadas digitales no llevan tarjetas de visita en el bolsillo, aunque valoran la importancia de mantener conexiones y comunidades en línea. La digitalización ha facilitado y acelerado la interacción en tiempo real, y cualquier amistad puede ponerte en contacto con un editor, un inversor, o un colaborador.
Los nómadas digitales entienden el valor de cultivar relaciones genuinas, mostrar interés por sus proyectos, y apoyar a otros cuando hace falta. Este enfoque colaborativo genera sinergias de las que todos nos beneficiamos, y si tu amigo se baña en oro puede que a ti te salpique algo.
12. Dependes de la tecnología
Durante varias horas al día tu portátil será tu ventana al mundo ya estes en las montañas de Dharamsala, las playas de Bali, o entre los rascacielos de Kuala Lumpur frente a las torres petronas.
Estés donde estés, dependes de la tecnología y de una buena conexión de internet para mantener tu estilo de vida remoto.
El uso de herramientas digitales forma parte de tu rutina diaria ya sea para comunicarte a través de entornos virtuales, desarrollar tu trabajo, acceder a recursos en línea, o administrar el trabajo o finanzas.
Holafly: la mejor eSIM para nómadas digitales
13. Siempre andas en busca de la conexión perfecta
Palabras como megabytes de subida y de bajada son básicas en tu diccionario. Además, te gusta presumir de una buena conexión cuando la encuentras.
Los lugares más populares entre los nómadas digitales ofrecen conexiones de internet mega rápidas, pero cuando viajas a “destinos alternativos”, no puedes evitar preguntar por la conexión de internet antes de hacer una reserva en Airbnb o en un hotel.
Con la velocidad de internet no se juega, porque de ella depende la continuidad de tu trabajo remoto, la claridad de tus videoconferencias, o tu habilidad de compartir documentos en la red de forma rápida.
Mejores destinos para nómadas digitales
14. Usas VPN para ver Netflix
Te tomas en serio la seguridad de tu conexión, pero no tienes más remedio que conectarte en redes menos seguras como en aeropuertos, cafeterías o centros comerciales.
Por eso utilizas una VPN que preserve tu privacidad y proteja tu información. También usas la VPN para comprar vuelos más baratos usando diversas ubicaciones, hacer llamadas desde WhatsApp en países donde está restringido, o para ver películas en Netflix que no están disponibles en tu país de acogida.
15. Mantienes el paso con las nuevas tecnologías
El avance imparable de las nuevas tecnologías te obliga a mantener un ritmo de aprendizaje que no te deje descolgado. Las actualizaciones de software te sacan de quicio y constantemente tienes que aprender nuevos lenguajes de programación, herramientas creativas o software de organización para mantener una interacción remota eficaz con tus colegas.
En muchos casos la ausencia de compañeros te obliga a ser autodidacta, aprender enredando, y más de un video de YouTube te ha salvado la vida.
¿Qué se necesita para ser un nómada digital?
16. No puedes desconectar del trabajo
Encontrar un balance entre trabajo y tiempo libre es más complicado de lo que parece. Ya no tienes que adaptarte a los horarios de la oficina. Vives en la “oficina”.
La pantalla del portátil en el salón nos engulle a todas horas, y las notificaciones del teléfono nos mantienen de guardia todo el día. La pregunta obvia es de qué sirve la libertad geográfica o horaria, si no podemos desconectar del trabajo.
Por eso es importante establecer rutinas saludables que incluyan tiempo de reposo, como ir al gimnasio, ver los atardeceres con los amigos en una hamaca de la playa, o perderte en las calles de tu nuevo destino.
17. No te asustan los imprevistos
Dicen que la experiencia es un grado y en tus viajes te ha pasado de todo. Has perdido vuelos, la tarjeta de crédito ha dejado de darte dinero, se te ha averiado la moto en una carretera remota en Tailandia, y has tenido que ir a urgencias en Bali por una torcedura de tobillo.
Enfrentar desafíos y resolver problemas es parte de la aventura de viajar, y aunque pueden ser situaciones estresantes no te asustan. Con el tiempo has aprendido a ser independiente, a confiar en tu capacidad para encontrar soluciones, y adaptarte a situaciones difíciles.
Para solucionar imprevistos no viajes sin seguro. Échale un vistazo al seguro de viaje de Safety Wing para nómadas digitales.
18. Una pequeña dosis de aventura te saca de tu rutina
No eres un mochilero que se lanza por el mundo buscando aventura, pero tu constante búsqueda de paraísos te ha llevado a vivir momentos que nunca olvidarás.
Has utilizado todo tipo de transportes, has visitados cascadas escondidas en la jungla, visto amaneceres pacíficos desde la cumbre de montañas épicas, has visto volcanes escupir volutas luminosas, bailado en una boda hindú, hecho submarinismo con tiburones, escapado de un orangután furioso, conducido un taxi en Uganda o encontrado la paz en un café parisino.
En tu maleta siempre hay lugar para recuerdos duraderos pero nunca para la rutina.
19. Has vivido aventuras culinarias en todo el mundo
No hace falta escalar el monte Kinabalu para vivir una aventura. Muchos nómadas digitales viven una vida conservadora en sus destinos, pero eso no quiere decir que no saboreen la aventura.
Probar nuevas gastronomías es uno de los mayores placeres del viajero, que sabe que para vivir una aventura culinaria no hace falta ir a un restaurante de lujo. Basta con comer sentado en la acera junto a un carro de comida en Bangkok, disfrutar una paella gigante en valencia, probar un burrito en un puesto mexicano, o picotear un puñado de frutas exóticas en una bolsa de plástico.
Los destinos más populares entre los nómadas digitales explotan las experiencias culinarias, y hacen grandes esfuerzos en ofrecer platos fotogénicos por los que pagamos precios desorbitados.
20. Te preguntas porque el café cuesta tan caro
Te los han servido de todos los colores, nacionalidades y sabores, pero siempre has pagado más de lo que pensabas. Saben que no puedes vivir sin tu café diario y saben que estás dispuesto a pagar cualquier precio. No sabes cómo ni porqué, pero un café en Tailandia cuesta más que en Londres.
Puede que sea porque le espolvorean un corazón de chocolate, porque la taza pesa menos, o porque la conexión de internet es mega rápida. No lo sé, pero tomar un café ya no es tan barato como solía ser.
21. Cada vez te cuesta menos adaptarte a nuevos lugares
A fuerza de viajar sabes operar en cualquier país con cierta soltura. Puede que los primeros días tengas que andar con cuidado para no perderte en la estación de metro o equivocarte a la hora de pagar con nuevos monedas en la tienda, pero has desarrollado un sexto sentido que te permite adaptarte con facilidad.
Observas todo con curiosidad, cruzas la carretera con más tiento, te familiarizas con el horario de los comercios, y buscas tu supermercado favorito. Durante el periodo de adaptación tu productividad puede verse afectada, por eso has aprendido a establecer tus meridianos lo antes posible.
22. El choque cultural nunca deja de sorprenderte
Por más que viajes siempre hay costumbres o formas de entender la vida que no te cuadran, que activan tu radar cultural.
Al principio te puede parecer curioso; cuando ya no es novedad te podrá resultar frustrante; pero si pasas suficiente tiempo en ese destino lo acabarás aceptando.
A veces son detalles pequeños como la ausencia de papel higiénico en el baño o la manera de gesticular al comunicarse.
En otras ocasiones te enfrentarás a situaciones más difíciles como la burocracia del país o aspectos intrínsecos de la sociedad, que si bien añaden colorido a tu experiencia no dejarán de sorprenderte.
Consejos para superar el choque cultural en tus viajes
23. La autodisciplina y la motivación son tu faro en el horizonte
A veces llegamos a un destino donde las constelaciones se alinean, las estrellas brillan con más intensidad y confundimos el rumbo.
Puede que hayas encontrado tu paraíso particular, la pareja ideal, o un grupo de amigos con los que conectas a un nivel más profundo. Lo cierto es que siempre que te sientas a trabajar, el viento sopla en contra, y no necesitas grandes excusas para soltar el timón.
Aun así, tenemos obligaciones que cumplir y tus clientes o jefe confían en ti.
Sabes que tu estilo de vida depende de tu capacidad para encontrar un balance entre trabajo y diversión. Y también sabes que tan solo la autodisciplina y la motivación te llevarán a buen puerto.
14 ventajas y desventajas de ser un nómada digital
24. Gestionas tu tiempo de manera inteligente
Cuando trabajas desde el “paraíso”, no quieres trabajar más, sino lo menos posible, produciendo lo mismo.
Para conseguirlo hay que trabajar de manera inteligente, evitando distracciones o pérdidas de tiempo. Para ello utilizas técnicas de productividad como batching y usas herramientas de gestión como Trello, Monday.com o calendarios digitales.
También haces “to do lists” en un cuadernillo de puntos, automatizas tareas repetitivas, delegas las tareas más cansinas o contratas a alguien para hacer los trabajos que menos te gustan.
Lo importante es acabar lo antes posible e irnos a hacer surf, a tomar un café o a solucionar el mundo en discusiones incansables con otros nómadas digitales.
25 Llevas una copia de “la semana laboral de 4 horas” en la mochila
La semana laboral de 4 horas es un clásico de Tim Ferris que sigue inspirando a cientos de nómadas digitales a lanzarse a la carretera en busca de un sueño.
Puede que lo hayas leído o no, pero seguro que has oído hablar de él.
Leer libros de autoayuda o autodisciplina es uno de los mandamientos de los nómadas digitales. También se leen libros de emprendimiento, criptomonedas o cambio de profesión. La naturaleza de los nómadas digitales es compartir “secretos”, por lo que solo tendrás que preguntar, y acabarás con una lista enorme de libros para leer.
Tener cuentas de Kindle ilimitado o audible son las alternativas más eficientes para nómadas digitales que viajan ligeros de peso.
Los mejores libros para nómadas digitales
26. Emprender te ronda por la cabeza
Hay varios tipos de nómadas digitales: los trabajadores remotos, los freelance, y en la cumbre del nomadismo digital tenemos los emprendedores.
Sea cual sea tu “pedigrí” seguro que has tenido conversaciones motivadores sobre emprendimiento con un compañero del coworking o con alguien que acabas de conocer en una cafetería.
A los nómadas digitales no les da miedo a hablar de dinero o negocios, y desafiar a los cielos durante tormentas de ideas. Dicen que nuestra personalidad es la media de las 5 personas con las que nos relacionamos.
Por eso el contacto estrecho entre los nómadas digitales genera energías positivas, ideas de emprendimiento, startups y sinergias sin límites.
¿Qué tipos de nómadas digitales hay? Ventajas y desventajas
27. Tu aspecto no lo dice todo de ti
En el mundo de los nómadas digitales pocos llevan corbata y nadie tiene una plaquita en la puerta del despacho. Algunos ponen etiquetas en el portátil para mostrar sus habilidades o gustos, pero por lo demás, puede que el tipo en traje de baño junto a ti, sea un ejecutivo que desde una playa de Bali dirige una gran multinacional, o una startup con visos de futuro.
28. No tienes un sueldo fijo
En la mayoría de los casos tan solo los trabajadores remotos cuentan con un sueldo fijo. En la otra cara de la moneda tenemos a los emprendedores y los freelance que poseen más libertad a la hora de poner precio a su tiempo, pero también corren más riesgos.
La libertad económica es una de las tres libertades que buscan los nómadas digitales, pero también la más difícil de conseguir.
Uno de los mayores errores que cometen algunos nómadas es no ajustar sus expectativas con la realidad, o con el costo de su destino, lo que puede finiquitar tu aventura antes de tiempo.
29. No sabes donde tienes que pagar impuestos
El escenario fiscal al que se enfrentan los nómadas digitales es bastante complejo y posiblemente necesites un asesor para legalizar tu situación.
Te sientes atrapado en un limbo fiscal del que quieres salir pagando, pero no sabes a quién.
Trabajar desde varios países durante un año fiscal presenta situaciones que quitan el sueño a los inspectores de hacienda y muchos países se apresuran a preparar paquetes atractivos que legalicen tu situación y cubran las necesidades del trabajador moderno.
30. Te gustaría tener un campamento base
A veces, después de haber viajado, vivido aquí y allá, sientes que te gustaría tener un lugar al que llamar hogar. Un lugar donde tu eliges el mobiliario, donde tus amigos siguen jugando a las cartas por las tardes, o tienes un perro que pasear por las noche.
Muchos nómadas se enfrentan a este dilema y experimentan durante periodos de tiempo con ambos tipos de vida, hasta que encuentra un buen balance entre la vida nómada y la vida sedentaria.
Reserva tu Viaje: consejos para ahorrar dinero
Reserva tu vuelo
Encuentra vuelos económicos utilizando Skyscanner. Este es mi motor de búsqueda favorito. Rastrea sitios web y aerolíneas de todo el mundo, sin dejar escapar ninguna opción.
Reserva tu alojamiento
Si buscas alojarte en un albergue tu mejor opción de búsqueda es Hostelworld. Si prefieres alojarte en un hotel, pensión o resorte, Booking.com es mi mejor opción para encontrar las tarifas más económicas
No te olvides del seguro de viajes
El Seguro de viaje es imprescindible. Te ahorrará muchos problemas en caso de imprevistos, como enfermedades, pérdida de equipaje, cancelaciones o emergencias médicas. No te arriesgues a arruinar tu viaje soñado, asegura tu tranquilidad con un seguro que te respalde en cada paso del camino. Las aseguradoras en las que confió son:
- Iati (5% de descuento)
- SafetyWing (precios muy competitivos)
Reservar actividades con Civitatis
Sácales el máximo partido a todos tus destinos. Con Civitatis encontrarás una amplia selección de actividades para reservar con antelación, muchas de ellas con guías en español. ¡No te lo pierdas y vive experiencias inolvidables en tu viaje!
Aviso legal: Gaceta de viajes cuenta con enlaces de afiliados en el sitio. Al adquirir alguno de los productos o servicios recomendados a través de los enlaces publicados genera una pequeña comisión para nosotros, esto no representa un costo adicional o un precio diferente para ti.